Hay profesiones que transforman vidas, pero la docencia transforma sociedades enteras. Hoy, en el Día del Maestro y de la Maestra, el Ayuntamiento de Tenampa se viste de fiesta y gratitud para reconocer a esos hombres y mujeres que, día con día, entran a las aulas con una misión clara: encender la chispa del conocimiento y guiar el camino de nuestra niñez y juventud.
Educar no es solo transmitir datos o revisar tareas; educar es un acto de amor, de paciencia infinita y de profunda vocación. Son las maestras y maestros de nuestro municipio quienes, con un gis, un pizarrón, una pantalla o una simple sonrisa, logran que nuestros hijos descubran de lo que son capaces.